Brasil busca no defraudar y sellar su boleto a la final; Sudáfrica se ilusiona
Ignacio Olveira | 25 de Junio
Luego de la resonante victoria de Estados Unidos ante España, Brasil tendría un camino más fácil, pero antes deberá superar a Sudáfrica.
La “verdeamarelha” prepara su duelo ante Sudáfrica con la cautela necesaria como para que no suceda otra sorpresa en este campeonato. Para ello, el seleccionador Dunga dispondrá de su triángulo atacante titular, formado por Robinho, Kaká y Luis Fabiano. Mientras, Miranda se mantiene en defensa y Ramires continúa supliendo al suspendido Elano.
Los once sudamericanos serían: Julio César; Maicon, Lucio, Miranda, Andre Santos; Gilberto Silva, Felipe Melo, Ramires; Kaká; Robinho y Luis Fabiano.
El país local vive un estado de euforia y a la vez alivio por haber pasado la primera ronda de “su” Copa Confederaciones. Pero ahora los “Bafana Bafana” van por más, y esperan su partido de semis ante la potente escuadra sudamericana, motivados por la victoria estadounidense, que demostró que ningún equipo es invencible.
Las claves por el lado de los africanos pasan también por tres jugadores: Steven Pienaar, quien fue fundamental en los dos últimos encuentros del grupo A, Parker que anotó dos goles ante Nueva Zelanda y hasta el momento es el goleador del equipo, y Modise, quien es el que menos brilla de los tres pero sirve como nexo entre la creación y la concreción de las jugadas.
El brasileño Joel Santana, que declaró que se emocionaría al escuchar el himno brasileño en la antesala del encuentro, formará a Khune, Gaxa, Mokoena, Booth, Masilela, Dikgacoi, Mhlongo, Pienaar, Tshabalala, Modise y Parker.
“Canarinhos” y sudafricanos se han enfrentado en dos ocasiones, curiosamente ambas en Johannesburgo, sede del encuentro de este jueves. Brasil logró sendos triunfos por 3-2 y 2-1 en 1996 y 1997 respectivamente. En esta última, el capitán de los norteños era nada más ni nada menos que el propio Dunga.
El partido se jugará a las 20:30 locales (5 horas menos en Buenos Aires y Montevideo) en el Estadio Ellis Park, con el arbitraje del suizo Massimo Busacca.
El claro favorito a llevarse la victoria y el pase a la final es Brasil, pero luego de lo que pasó en la primera semifinal, hasta los más pesimistas fanáticos de Sudáfrica tienen motivos para soñar.





