España, esperando que la decimotercera sea la vencida
Ignacio Olveira | 18 de Septiembre de 2009

El número trece muchas veces está ligado con la mala suerte. España, en tanto, espera que al menos esta vez se dé la situación inversa. Es que la furia disputará su decimotercera Copa del Mundo, y seguramente nunca haya estado tan cerca de alcanzar la cima.
Será la novena cita mundialista consecutiva para los españoles, y si sumamos las competencias europeas tenemos un dato asombroso: desde 1978 a la fecha sólo faltaron a una competición internacional (la Eurocopa de Suecia 1992). Aunque el éxito muchas veces ha sido esquivo, el pasado torneo europeo les dio un impulso extra para que este 2010 sea finalmente el año de la alegría mundial.
La victoria ante Estonia los clasificó matemáticamente. Ocho triunfos en igual cantidad de partidos han sido más que suficientes para ser la décima selección en llegar a Sudáfrica y de forma anticipada, ya que aún restan dos fechas para culminar la fase de grupos.
Una base de jugadores que juegan en su liga local más algunos en la Premier League inglesa, una retaguardia cuidada por estrellas como Iker Casillas o Gerard Pique, un mediocampo con la presencia de Xavi Hernández y Cesc Fábregas, y un ataque en el que sobresalen Fernando “Niño” Torres y David Villa. Esas parecen ser las máximas credenciales de este equipo.
Aún así, la Copa Confederaciones 2009 demostró una gran falencia española: el exceso de confianza. Si bien la furia roja llegaba como favorita a llegar a la final ante Brasil, hubo un ambiente triunfalista antes de comenzar a demostrar las diferencias en el campo de juego, que aprovechó Estados Unidos para frustrar su ilusión.
Esas serán las cosas a tener en cuenta no sólo por los dirigidos por Vicente del Bosque, sino también por gran parte del público. Si logran obtener el justo equilibrio entre confianza y buen juego, no tenemos dudas de que España será una de las grandes animadoras del próximo Mundial.




