Webb acepta su error en la final del Mundial
Selima | 26 de Agosto
La crítica se cebó, y con razón, con el arbitraje de Howard Webb en la final del Mundial de Sudáfrica en donde se enfrentaron Holanda España. Ahora, el árbitro inglés, después de casi dos meses reconoce parte de sus errores.
Todos recordamos el juego sucio que desplegó la selección de Países Bajos a partir de los primeros minutos del partido. A Webb se le escapó la terrible patada en el pecho que De Jong le dio a Xabi Alonso a los 25 minutos de partido, cuando ya se habían cometido un buen número de faltas.
Webb ha reconocido que la tarjeta que sacó debía haber sido roja, pero se justifica alegando que por el ángulo de visión solo pudo ver el pie del jugador holandés en alto. Ahora se reafirma, eso sí, en que tanto él como sus dos asistentes, Mike Mullarkey y Carren Cann, hicieron un buen trabajo, dado que querían ser firmes y al mismo tiempo hacerlo bien, como correspondía a una final de Copa del Mundo.
Al final, a la afición española las catorce tarjetas amarillas que llegó a sacar Webb supieron a poco, porque quizá si se hubiese sido más duro al principio, el partido no habría degenerado en un juego tan rudo y sucio. La única expulsión, al final, en la prórroga, cuando Heitinga recibió su segunda amarilla.
Webb comentó ante los medios que no le gustó la final por el tipo de juego desplegado, y reiteró que a pesar de las difíciles circunstancias, se desarrolló una buena labor.






