Rezar es un pecado para la FIFA
Ignacio Olveira | 20 de Agosto
La procesión irá por dentro, al menos para los jugadores y entrenadores de los equipos que disputen el Mundial de Sudáfrica 2010. La Federación Internacional de Fútbol Asociado, más conocida como FIFA, está pensando en prohibir las muestras religiosas.
“Toda exaltación pública de fé” son las palabras exactas de lo que Joseph Blatter planteó luego del episodio de la final de Copa Confederaciones, donde los jugadores brasileños se unieron en un rezo colectivo tras vencer a la selección de Estados Unidos.
“La religión no tiene sitio en el fútbol”, fue la acusación realizada por Jim Stjerne Hansen, dirigente de la federación danesa de fútbol. La respuesta del ente rector fue de amonestar a Brasil, que ya había estado en jaque en la Copa del Mundo del 2002, en la que tuvieron el mismo gesto.
Como contrapartida, en lares católicos esta decisión fue catalogada como infundada, ya que no sería bueno “vaciar el fútbol de los valores éticos que la fe cristiana y la Iglesia católica defienden desde hace siglos. Espero que lo reconsideren“, según las textuales palabras de Eddio Constantini, presidente de la Fundación Juan Pablo II.
“Sólo una revolución capaz de formar atletas y hombres podrá restituir al deporte el significado auténtico que violencia, dopaje, racismo y dinero amenazan con quitarle”, continuó Constantini por medio de un comunicado oficial. Paradójicamente, este es uno de los temas en donde las distintas religiones están de acuerdo, ya que los musulmanes también plantean expresar públicamente su descontento.
La medida va más allá de las oraciones: también se prohibiría que los jugadores utilicen indumentaria con inscripciones religiosas, tales como el “Yo pertenezco a Jesús”, utilizado por Kaká y los suyos hace un par de meses. Será una larga lucha, entre dos potencias económicas y sociales que no darán tregua. Lo cierto es que la libertad de expresión y pensamiento son las únicas perjudicadas con este tipo de acciones.





