John Terry, uno de los 32 que podrán levantar la Copa
Ignacio Olveira | 13 de Agosto
No en vano lo llaman “El hombre de hierro”. Es número puesto en cualquier convocatoria para los partidos de Inglaterra, el capitán que cualquier club o selección nacional quisiera tener para brindar solidez defensiva. John Terry es sin duda una de las estrellas que, salvo alguna catástrofe en los últimos partidos de la Eliminatoria, estarán presentes en el próximo Mundial.
En 1998 debutó en el Chelsea, el único equipo al que pertenecería (si bien tuvo un fugaz paso a préstamo en el Nottingham Forrest), con tan sólo 18 años de edad. En 2004, luego del retiro de Marcel Desailly, tomó la cinta de capitán y nunca más se la quitaron. A pesar de sus altos rendimientos, su carrera no sería nada fácil.
Durante 2006 y 2007 tuvo una lesión lumbar que le impidió estar varios meses, y poco tiempo después vivió una de las peores experiencias de su vida al ser involuntariamente golpeado en la cabeza en un juego ante Arsenal y quedó inconsciente en el suelo, por lo que estuvo a minutos de perder su vida.
En 2008 disputó la final de la Champions League ante Manchester United y tuvo a su cargo el último penal, que podría haberle dado la gloria a su equipo. Pero el destino quiso que se resbalara y su remate se fuera lejos del arco, para que los red devils finalmente se llevaran el título.
Aún así, logró sobrepasar todos estos obstáculos y siguió con su brillante. Por el seleccionado nacional ha disputado más de 50 encuentros, y ha convertido seis goles, aunque uno sólo haya sido oficial (en abril pasado, ante Ucrania).
En el reciente mercado de verano europeo el Manchester City le ofertó un mega contrato que incluía un salario semanal de 350.000 euros. Sin embargo, su honor pudo más que la tentación del dinero y decidió quedarse en el club londinense, del que es ídolo total. El Chelsea sin Terry no es el Chelsea, eso está bastante claro para los dirigentes.
Terry es un zaguero férreo, con gran capacidad de marca y ubicación defensiva, pero que también tiene mucha capacidad para conectar el balón con su cabeza en ambas áreas, lo que lo hace una de las “torres” que suben en cada tiro de esquina para cabecear los centros de buenos pateadores como el propio David Beckham.
Recientemente ha recibido críticas de ex jugadores como Alan Hansen, quien insinuó que Terry ya había visto sus mejores años y que no volvería a recuperar su nivel luego de las lesiones. Puede ser que eso sea cierto, ya que tiene 29 años, pero con sólo mantener este nivel ya servirá y mucho para una selección inglesa que dirigida por Fabio Capello busca volver a la cima del fútbol mundial. Y si logra salir campeón, John Terry en su condición de capitán será el encargado de levantar la Copa.





