Partidos Memorables: Argentina 1 Brasil 0 – Italia 1990
Sergio Palay | 26 de MarzoDiego Armando Maradona no pudo repetir en Italia todo lo bueno hecho en México. El astro llegó al Mundial de 1990 perseguido por las lesiones.
Debía infiltrarse varias veces antes de cada partido para poder jugar. Eso limitaba y mucho sus movimientos.
La Argentina había comenzado perdiendo con Camerún y ese tropiezo hizo que en octavos de final debiera enfrentarse a Brasil.
Brasil, dirigido por Lazaroni, era un equipo ya no tan vistoso como antes. Dunga estaba en el centro del campo y en ofensiva Muller y Careca eran los elegidos relegando a Romario.
Taffarel en el arco, Mauro Galvao en la zaga, Branco en el lateral, Alemao en el centro del campo, eran las figuras de ese Brasil.
Un Brasil que dominó de punta a punta el juego. Martilló una y otra vez el arco de Sergio Goycoechea. A veces el portero y muchas veces la suerte (una misma jugada con dos pelotas en los postes) hicieron imposible que Brasil lograra un gol.
Tal fue la superioridad de Brasil que en la charla del descanso Bilardo sólo dijo: “Los de amarillo son los rivales. No se la pasen más”.
Los argentinos se defendieron al borde del reglamento. Se dice que Branco fue cedado por un bidón de agua que tomó del banco argentino. Algo difícil de comprobar.
Los que si fueron cedados fueron los centrocampistas brasileños que vieron como Maradona, en el minuto 81, tomó el balón en el centro del campo, dejó tres hombres por el camino (siempre se dijo que el respeto de los brasileños, en especial de Alemao, hizo que no le pegaran una patada) y cedió a Caniggia. El hijo del viento se internó en el área, eludió a Taffarel y definió el juego.
La victoria es una de las más grandes de la Argentina en la historia de los mundiales. Un derbi increíble donde Brasil hizo todo pero terminó con las manos vacías.





